¿Resistencia alta o intermedia frente al rugoso? Claves para entender la lucha contra el virus
¿Tiene alguna importancia la resistencia intermedia o alta respecto al ToBRFV?
En cuanto a la resistencia a la enfermedad, existen dos clasificaciones: alta resistencia y resistencia intermedia. La International Seeds Federation creó estas definiciones, pero ¿qué significan realmente en la práctica? «Es una buena pregunta», comenta Marcel Prins, director global de Estrategia de Producto en Syngenta. «Por supuesto que la resistencia es importante en la lucha contra el virus ToBRFV. No en vano, en Syngenta trabajamos a diario para ampliar nuestra cartera con variedades resistentes. Y siempre aconsejaré a los agricultores que cultiven una variedad resistente. Pero en las conversaciones con ellos observamos que habitualmente surgen malentendidos sobre este tema».
Se asume de primeras que una resistencia alta significa que no existe la posibilidad de que la enfermedad avance, y que una resistencia intermedia no es tan eficaz. Sin embargo, puede que esta suposición no sea correcta. «La razón más importante es que no existe un protocolo oficial estándar para medir la eficacia de la resistencia», afirma Prins. «Los límites entre sensibilidad, resistencia intermedia y alta tampoco están claramente definidos. Cuando una empresa de mejora vegetal quiere determinar el nivel de resistencia de una nueva variedad, lo hará teniendo en cuenta las condiciones para las que se creó la variedad. Pero si, en la práctica, esta se cultiva en condiciones diferentes por algún motivo, la eficacia de la resistencia puede variar».
Las fuentes genéticas de la resistencia también influyen. «Es un tema muy importante», comenta Prins, «pero en seguida se complica demasiado. A veces he escuchado decir que se necesitanvarios genes para obtener una alta resistencia. Desde un punto de vista puramente técnico, esa afirmación es incorrecta. Pero cuando se cruzan dos o más resistencias de fuentes diferentes en una variedad, es probable que la resistencia sea más fuerte y que se rompa con menor rapidez que cuando procede de una sola. Pero ni siquiera eso está escrito en piedra, porque existen ejemplos en los que una variedad con resistencia intermedia rinde más que otra con alta resistencia. Y estas últimas también pueden contener virus después de una infección, medido mediante la detección por qPCR. Todo esto dificulta hacer una buena comparación».
Comprendiendo la resistencia intermedia al ToBRFV en Syngenta
Syngenta siempre se muestra prudente respecto al tipo de resistencia al ToBRFV que declara en sus variedades, afirma Prins. «Actualmente tenemos varias docenas de variedades a la venta con resistencia intermedia al ToBRFV y docenas de variedades con esa resistencia en ensayos. Se trata de una fuente de resistencia y la caracterizamos como intermedias. En breve, sacaremos al mercado nuestras primeras variedades con dos fuentes de resistencia. Como tenemos centros de mejora genética en todo el mundo, podemos probar nuestras variedades en muchos climas y en diferentes condiciones para evitar sorpresas». Según Prins, es especialmente importante que los agricultores sigan realizando aquellas prácticas de cultivo que ayuden a mantener la efectividad de la resistencia y evalúen una variedad en función de su comportamiento agronómico en el invernadero. «En última instancia, lo más importante es el resultado para el agricultor. La resistencia genética es primordial pero también es esencial continuar con las medidas preventivas y las buenas prácticas agrícolas que ayuden a que la resistencia sea más duradera en el tiempo». Esto significa que es imperativo seguir estrategias de gestión integrada de plagas y enfermedades para mantener los invernaderos con la menor carga posible de ToBRFV.
Mantener una higiene adecuada en el invernadero es fundamental
«No es nada nuevo, pero la higiene es crucial para mantener a raya las infecciones», afirma Prins. «En ese sentido, en los Países Bajos partimos con ventaja porque cultivamos en sistemas cerrados y en sustrato. una buena práctica de higiene es desinfectar periódicamente las máquinas, los materiales y la ropa, y reducir al mínimo el número de contactos entre las personas y las plantas a lo estrictamente necesario. Así pues, que no haya demasiadas personas ajenas al cultivo en el invernadero, mantener una buena higiene personal y tratar de limitar el número de operaciones de cultivo son factores relevantes. Una buena zonificación del invernadero también puede contribuir, así como mantener limpia el agua de riego».
La resistencia al ToBRFV es un tema habitual en las conversaciones entre los productores de tomate y sus asesores técnicos. Como experto en mejora genética y virus de plantas Prins es consciente de lo fácil que es que surjan malentendidos y está encantado de aportar sus conocimientos profesionales a este respecto. «Las medidas higiénicas son y seguirán siendo importantes».