Injertar tomates brinda resistencia, vigor y un mayor potencial de rendimiento
¿Cómo se logra que 1+1 sea igual a 4? Injertando. Un portainjerto más una variedad da como resultado cuatro beneficios únicos: germinación, uniformidad, vigor y resistencia a enfermedades.
Para los productores de tomate de todo el mundo, los programas de injerto ofrecen la oportunidad de combinar la mejor protección radicular con las mejores plantas aéreas. Ante las numerosas amenazas contra el tomate, contar con protección desde las raíces hasta el fruto puede ayudar a proteger el potencial de rendimiento y la calidad.
“En los invernaderos de alta tecnología de Benelux, más del 95% de nuestros productores utilizan programas de injerto porque les proporciona el vigor y la protección que buscan”, afirmó Mark Versluis, Especialista de Producto *(Product Specialist) de Tomates de Invernadero de Alta Tecnología en el noroeste de Europa.
En España, México y Turquía, los invernaderos de tecnología media también incorporan la injertación de sus variedades, lo cual gana popularidad a nivel mundial. Al cumplir con los requisitos de calidad y sanidad de productores y plantineras, y al estar antentos a enfermedades, el injerto de variedades (copas) y portainjertos superiores puede ayudar a los productores de tomate a alcanzar el éxito.
Brinde a las plantas un comienzo sólido
Tanto en España, Australia o en cualquier otra parte del mundo, contar con plantas sanas desde el inicio hasta el final de la temporada ayuda a mejorar el rendimiento.
“Llevamos unos 25 años utilizando programas de injerto en España; el 90% del cultivo en Almería lo utiliza”, explicó Rafael Salinas, Especialista de Producto de Tomate en España. “Los productores empezaron a usarlo por sus cualidades de protección y más tarde añadieron como requisitos la germinación, uniformidad y alto vigor que estos producen”.
Las plantineras priorizan obtener el mayor número de plantas viables para entregar a los productores, mientras que para estos últimos lo importante es tener plantas que puedan resistir amenazas durante toda la campaña. Los beneficios son amplios e incluyen:
* Tolerancia al estrés de la planta
* Resistencia a enfermedades del suelo.
* Ciclos de cultivo extendidos.
* Potencial para mayores rendimientos.
* Mantenimiento de la calidad del producto durante toda la temporada.
“Con portainjertos, de hecho, todo se enfoca en el rendimiento”, dijo Arthur van Marrewijk, Especialista de Producto para Invernaderos de Alta Tecnología. “Y hemos visto en ensayos independientes que nuestros portainjertos son realmente competitivos”.
Proteja las plantas desde la raíz hasta la fruta
Ya sea a una enfermedad transmitida por el suelo como Fusarium, o a una enfermedad que afecte a los cultivos a mitad de temporada, tener tolerancia a amenazas comunes en el tomate es clave para el éxito. Con el injerto, productores y plantineras pueden combinar la mejor genética de portainjertos con la mejor genética de variedades para obtener una planta equilibrada.
“En la producción de tomate injertado de ciclo largo, los productores priorizan asegurar plantas sanas y un rendimiento comercializable, mientras que las plantineras exigen altas tasas de plantas útiles y compatibilidad con una amplia gama de variedades”, señaló Tolga Akinci, Gerente Especialista de Producto en Turquía.
Los cuatro portainjertos de Syngenta resistentes al ToBRFV ofrecen resistencia a una amplia gama de enfermedades del suelo, como la marchitez por Verticillium (HR), marchitez por Fusarium (HR) y/o por raíz corchosa (IR). Además, variedades seleccionadas proporcionan resistencia a amenazas emergentes, incluido el ToBRFV, para asegurar un mayor potencial de rendimiento.
Protección completa de toda la planta con portainjertos y variedades resistentes al ToBRFV
En el caso de enfermedades nuevas y emergentes, como el ToBRFV (virus del fruto rugoso marrón del tomate), el uso de portainjertos y variedades con resistencia puede dar a los productores una ventaja contra el virus. En Syngenta Semillas de vegetales, cuatro portainjertos y más de 80 variedades incluyen resistencia intermedia (IR) al ToBRFV.
El ToBRFV es sistémico: una vez que la infección entra en la planta, viaja a través de ella para infectar la mayor parte posible. Esto significa que cada centímetro de la planta debe tener alguna forma de protección contra el ToBRFV, combinada con un buen manejo de las condiciones del invernadero para ayudar a reducir las posibilidades de un desarrollo severo de la enfermedad.
“Ahora, con la resistencia al rugoso, es realmente interesante”, comentó Peter Schleicher, Desarrollador de Germoplasma de Especialidades de Tomate. “La gente está empezando a hablar de lo que ocurre en las raíces y comprenden mejor la interacción entre las raíces y las partes aéreas de la planta”.
Actualmente, existen cuatro portainjertos con resistencia al ToBRFV en la gama: Armour, Fervour, Honor y Kronosor.